Día del padre, ¿qué pasa cuando los hombres leen autoras?
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Cada junio solemos preguntarnos qué regalar para el Día del Padre. Dentro del mercado aparecen las mismas respuestas de siempre: una corbata, una botella, alguna experiencia. Pero si pensamos en los padres que forman parte de nuestras vidas, quizás la pregunta no sea qué regalarles, sino qué los define. En nuestro caso nos gusta pensar en aquellos padres que leen, que recomiendan libros, que construyen bibliotecas y conversaciones. Los que siempre tienen un libro en el velador, los que recomiendan novelas en las sobremesas, los que prestan ejemplares sabiendo que quizá no vuelvan. Y, entre ellos, nos gustan especialmente aquellos que leen autoras.
No porque leer mujeres sea una categoría aparte o una tarea que haya que cumplir. Al contrario. Porque leer autoras significa abrir la biblioteca a una mayor diversidad de experiencias, sensibilidades y formas de mirar el mundo. Significa reconocer que las grandes historias, las preguntas importantes y las mejores conversaciones literarias no pertenecen a un solo género.
Durante mucho tiempo, muchos hombres crecieron leyendo principalmente a otros hombres. Los nombres que se repetían en colegios, universidades y bibliotecas eran, en su mayoría, masculinos. Hoy sabemos que esa tradición dejó fuera una enorme cantidad de voces imprescindibles.
Leer autoras no reemplaza una biblioteca anterior: la expande. Cada nueva escritora que leen, permite acercarse a otras formas de entender la familia, narrar la amistad, el deseo, el trabajo, la memoria, la violencia, diferentes puntos filosóficos y tradiciones que tienen más de una mirada. Nos invita a descubrir perspectivas que quizás no habíamos considerado antes y, sobre todo, nos recuerda que la literatura siempre es una oportunidad para salir de nosotros mismos.
Hay algo más que nos interesa especialmente este domingo. Dar cuenta de que los padres que leen, no solo están leyendo como una acción in situ, también están transmitiendo el acto de la lectura a otras personas y con ello, sus maneras de leer.
A veces ocurre de forma explícita, cuando regalan un libro, recomiendan una autora o comparten una lectura. Pero más veces sucede casi sin darse cuenta, en esos espacios de crianza cotidiana, donde, esa niñez presente en casa se ve expuesta a los libros desde temprana edad y puede observar a alguien leer por placer. Y a medida del paso del tiempo, a través de una biblioteca en casa, se forman conversaciones sobre libros, sobre una novela en particular, una idea y hasta se invita a que busquen sus respuestas del mundo entre las hojas de esos libreros.
Las infancias no heredan únicamente libros. También heredan curiosidades, preguntas y formas de relacionarse con las historias. Por eso importa qué leemos cuando los de nuestro alrededor nos observan con tanta atención.
Un padre que lee autoras no solo amplía su propia mirada. También muestra que la literatura es un territorio donde caben muchas voces. Enseña que una buena historia puede venir de cualquier lugar y que vale la pena acercarse a experiencias distintas de las propias.
Y quizás lo más importante: crea oportunidades para conversar. Porque los libros suelen ser una de las formas más hermosas de encontrarse entre generaciones. Una novela compartida puede abrir preguntas sobre el amor, la familia, la identidad o el mundo que habitamos. Puede convertirse en el inicio de una conversación que dure años.
Si estás buscando un libro para un padre lector —o para alguien que quiera seguir ampliando su biblioteca— aquí van algunas recomendaciones:

Sobre la libertad. Cuatro cantos de restricción y cuidados de Maggie Nelson
Un ensayo lúcido y provocador que replantea qué entendemos por libertad, poniendo en tensión autonomía, responsabilidad y cuidado en tiempos de polarización.

Cómo los videojuegos están cambiando el mundo de Marijam Didzgalvyte
Una mirada política y cultural de las industrias más influyentes de nuestro tiempo, ideal para paternidades que quieren pensar los videojuegos más allá del entretenimiento.

La última noche de Dostoievski de Cristina Peri Rossi
Una novela sobre el juego, el amor y el poder transformador de la literatura. Peri Rossi invita a una lectura expansiva con un periodista de cuarenta años como protagonista.

La situación y la historia de Vivian Gornick
Un libro imprescindible para quienes aman las memorias, el ensayo y también la escritura. La autora reflexiona sobre cómo transformar la experiencia personal en una historia capaz de resonar con otros.

Una invitación a recorrer la Grecia antigua a través de las figuras más ingeniosas de sus mitos y relatos. Con la escritura accesible y erudita de Trinidad Silva

Un libro lírico y experimental que toma a "los hombres" como objeto de observación, deseo, crítica y fascinación. A través de la repetición, el humor y una escritura profundamente poética.

Sopa de ciruela de Katherine Mansfield
Este libro es una oportunidad única para acercarse al laboratorio creativo de una de las grandes autoras del siglo XX. Reúne cuadernos, cartas, apuntes y recetas que permiten vislumbrar el trabajo de Mansfield.

Una fascinante historia de la antigua Roma que combina rigor académico y divulgación accesible, perfecta para lectores de historia.

Cosas pequeñas como esas de Claire Keegan
Una novela breve y conmovedora sobre la compasión, la conciencia moral y esos gestos aparentemente pequeños que pueden cambiar una vida.

Madres, padres y demás de Siri Hustvedt
Una colección de ensayos donde la autora reflexiona sobre familia, identidad, arte, memoria y las formas en que nos construimos en relación con los demás.
Leer autoras no es solo descubrir nuevos libros. Es ampliar la conversación. Y pocas herencias son tan valiosas como esa: la de seguir haciéndonos preguntas juntos.